“Bucureşti” se escribe con “u”

30 January, 2007

Nochevieja en Estambul

Archivado en: Becarios, Viajes

Habiendo comprado ya el billete i/v a Madrid para esa breve estancia navideña, la Oficina publicó las fiestas del 2007: para asombro de becarios, teníamos fiesta el día 2 de enero, así que aproveché, y descubriendo un billete a un precio asequible para ir a Estambul desde el 30 al 2, me apunté a la V Quedada Becarios Informáticos Icex 06/07.

 Gran oportunidad para reunirse con esos compañeros de tan fugaz curso como es el nuestro, el de los becarios de informática… aunque, en vista de las que liamos juntos, empiezo a sospechar seriamente si la brevedad del curso y el hecho de que sólo haya uno de nosotros por oficina tienen algo que ver con esto (con las que liamos, digo).

 ¿Qué decir acerca del viaje?. Es dificil explicarlo con palabras. Para empezar diré que la anfitriona se portó de película dándonos cobijo y planeando la visita a la ciudad (que yo ya conocía del año pasado). Muchas gracias Julia, también por tu paciencia infinita.

 Yo llegué el sábado 30: cuando lo hice ya estaban allí Beni "Tel Aviv", Chelo "Dublín", Guerri "Varsovia", Jesús "Moscú", Julia "Estambul", Manu "París", Nuria "Vilnius", Paco "Estocolmo" y Rubén "Teherán" además de los becarios de Internacionalización Lucía (Amman), Pablo (Sofía), Iván y Javi (ambos de Teherán). Todavía faltaba Elena "Atenas" por llegar. Aquella tarde recorrimos parte de la ciudad, vimos Santa Sofía y visitamos el interior la Mezquita azul.

El grupo delante de la Mezquita Azul

Después entramos en La Cisterna, un lugar alucinante que me seguirá encantando cuantas veces vaya. A la salida, un turco que hablaba español nos sorprendió mostrándonos una foto en la que salía entre Zapatero y señora ¿¡!? por las calles de Estambul sacada en su última visita a Turquía. De allí fuimos al Gran Bazar, Donde Estocolmo, Moscú y yo fuimos a tomar cervezas a la terracita de Julia’s kitchen un bar perfecto para tal fin que recordaba de mi anterior visita a la ciudad.

 

Lo sorprendente fue la gran memoria del camarero Laurentiu (en la foto en el centro y de pie) que resultó ser de Bucarest, y que se acordaba de mí y me dio recuerdos para mi madre y mi hermana, ¡mas de un año después de haber estado allí!

 
Al cerrar el Gran Bazar nos dimos cuenta de que no habíamos llegado a la cita con el resto (no sería la última vez que nos perderíamos), volviendo a pie a casa de Julia, donde encontramos a los demás.

Ron-cola para llevarMientras los tardones terminábamos de arreglarnos, el primer grupo salió de avanzadilla a cenar por ahí. Nuestra improvisada cena (la de los cuatro ) consistió en unos rones acompañádos de refresco. Como íbamos con un poco de prisa tuvimos que improvisar y hacernos un vaso comunitario a partir de una botella de plástico del que dimos buena cuenta por unas calles poco acostumbradas a botellones (garrafones en nuestro caso).

Así, fuimos al encuentro con los demás y estuvimos en un par de discotecas…
Rubén, Guerri, Cagil, Julia y ManuElena, Rubén, Beni y CheloCastigadores™
Vaya poses

La última noche del año la dormí en un sofá la mar de cómodo, más concretamente en el que horas después nos sacábamos esta foto:El comando

Nochevieja 

Día 31. Supongo que coincidiendo con todos o casi diré que ha sido la Nochevieja más atípica de mi vida. No tuve cena ni uvas de rigor, y sin embargo me lo pasé genial. Bueno: lo que es cena haberla la hubo, pero por caprichos del destino Jesús, Beni, Paco y yo no fuimos capaces de encontrarnos con el resto, después de entretenernos un poco en casa…

La cena que nos perdimos…

Así, recibimos el nuevo año turco junto a las "amigas" que nos echamos en un bar, donde estaban "celebrando" la entrada de año… ¡¡¿tomándose un café?!!. Por suerte conseguimos animarlas un poco con la intención de que nos llevaran a algún sitio guapo, porque las discotecas de la noche anterior no nos habían terminado de convencer (además de que queríamos conocer nuevos sitios).

 Y así recibimos el nuevo año español (una hora más tarde) en el garito donde nos llevaron las turcas, que resultó estar muy bien. Al rato un grupo empezó a tocar en directo: me parecieron bastante buenos…

Sin previo aviso y cuando el grupo estaba tocando "La Bamba", Paco Estocolmo en un arrebato artístico se unió al cantante, protagonizando un momento que, en mi humilde opinión, supera con creces el karaoke de los pekineses:

Horas después (sobre las cuatro) y sin saber muy bien cómo nos habíamos vuelto a separar: Beni y Paco por un lado y Jesús y yo por otro. Cenamos kebabs y un bocadillo de almóndigas callejero. Fui a sacar dinero de un cajero que después de dármelo ¡se tragó mi tarjeta!. Asumido el hecho y superado el trauma (y habiendo apuntado los datos exactos del p*** cajero) de encontrarme en un país "extraño" con 40 liras turcas (unos 25€) en el bolsillo, buscamos un bar donde continuar celebrando el fin de año.

Después de intentar timarnos en un bar (nos pedían 40 liras por dos copas) continuamos en búsqueda de otro. Encontramos uno oscuro, con una musiquilla turco-dance que (ya nos sonaba de discotecas pasadas) y no más de veinte personas, todos hombres y juraría que todos salvo uno con bigote. No era de lo mejorcito pero después de lo que nos había costado encontrarlo suponíamos que no podían quedar muchos bares abiertos. Además el precio de las copas nos pareció razonabe… en un principio, porque luego el que nos estuvo intentando timar fue un intérprete espontaneo: el camarero no tenía ni papa de inglés, pero el precio era lo único que entendíamos y el intérprete estaba empeñado en que costaban el doble. Al final llegó el hombre que no tenía bigote -que resultó ser el dueño- y mandó al pesado a freir espárragos. Esto lo se por la cara con la que se lo dijo y no por mi conocimiento de la lengua turca, claro está.

Mientras tomábamos la copa la gente se iba marchando. Se nos acercó el dueño que debía estar bastante aburrido. Estuvimos hablando con él un buen rato, entre otras cosas del ahorcamiento de Sadam del que contaba estar contento y de la minoría kurda del país, con la que parecía simpatizar. Siendo las últimas personas que quedaban y estando a punto de cerrar, terminó recomendándonos no buscar otro bar y que nos fuéramos a la cama: "Bad turkish people on the streets". Dimos por supuesto que exageraba, pero a pesar de buscar otro sitio abierto no lo encontramos, y volvimos para casa de Julia. En la puerta nos encontramos a Pablo y Lucía, que iban hacia un albergue donde nos habíamos repartido. Parece ser que ellos sí que se encontraron con "turcos malos" por el camino y Lucía sufrió un tirón con posterior arrastre por el suelo, si bien Pablo consiguió que no se llevaran el bolso.

Subimos al piso, que estaba superpoblado: éramos los últimos en llegar. Así nos dormimos un rato después:

 Hacinados

19 January, 2007

¡Ande, ande, ande!…

Archivado en: Becarios, España, Viajes

La Navidad llegó y se fue más rápido de lo que algunos hubiéramos deseado…

Uno nunca había tenido la oprtunidad de sentirse el protagonista del anuncio del "vuelve, a casa vuelve…" hasta este año, con lo cual no dejé pasar la oportunidad: volví, a casa volví, por Navidad. Bueno, la verdad es que en casa paré poco, pero lo suficiente para ver a mi familia y cenar con ellos el día de Nochebuena.

Durante esos pocos días pasé casi todo el tiempo con Mamen, a la que hecho mucho de menos por aquí… 

20 December, 2006

20.000 leguas de viaje transalpino (1ª parte)

Archivado en: Rumanía, España, Viajes

Procuraré no extenderme mucho con los detalles…

Equipaje: maleta con ruedas, mochila y bolsa de bocadillos y enseres de limpieza de boca.

Jueves, 13:30: salgo de Atocha, con dirección Barcelona, previo acopio de revistas. Durante el viaje: bocatas, limpieza de dientes y enjuagues de agua con sal. Siesta. Más enjuagues. 18:30: llego a Barcelona-Sants, Cercanías hasta Barcelona-França. Compro pasatiempos.

20:40: monto en el Elipsos de Milán, me entero de que es el mismo que va a Zurich al separarse los vagones de un destino y otro en una localidad francesa. Antes de subir, control de pasaportes de la Policía Nacional.

Flipo un poco con lo sucio que está el Trenhotel, me alegro de haber pedido "butaca superreclinable" en vez de cama. Saco la bandeja del reposabrazos y descubro, como los osos del cuento, que "alguien ha comido en mi bandejita".

Bandeja del Trenhotael con migas

Bueno: casi mejor me como el bocata sobre una servilleta en mi regazo. Limpieza de boca y enjuagues. Leo, hago pasatiempos, me acomodo procurando no molestar al personal, tarea para la que por desgracia siempre hay voluntarios.

Viajero incordiando al de delante

Ya vamos por Francia. Paramos en un pueblo, sube una persona. Enjuagues y a dormir. Las condiciones son estupendas: calorcito, silencio, poca luzzZZZzZZ…. ¡Flash! Control de pasaportes de la "Gendarmerie", para el cual encienden todas las luces del vagón de pronto, a las 7:00 del viernes. Parece que estamos a punto de salir de Francia.

Paisaje montañoso, parte de Los Alpes

Ya no consigo conciliar el sueño, de todas formas me entretengo con el paisaje montañoso que es alucinante, y cuando deja de serlo cojo los pasatiempos y me ayudan haciendo honor a su nombre. A las 10:20 y con cincuenta minutos de retraso por fin llegamos a Milán. Control de pasaportes de los "Carabinieri" en el andén. En el baño de la estación hay que pagar 0,20€ para entrar¿?.

¡Estoy en Milán, y me quedan cuatro horas para irme!;) Cojo un taxi que me lleva a la estación de autobuses Autostazione Porta Garibaldi desde donde saldré a Budapest. Confirmo la hora y que no hay ningún problema. Dejo el equipaje en la consigna de la estación de tren contigua, y me dispongo a ver la parte de la ciudad que me de tiempo.

Para evitar perderme decido ir en "linea recta" por las calles que voy encontrando en dirección a lo que me imagino que es el centro de la ciudad (no tenía ni un mísero mapa). De esa forma me topo con obras en Piazza 25 Aprile.

Arco en la Piazza 25 Aprile

Continúo mi paseo. Constato no sin sorprenderme el tópico sobre la elegancia milanesa: hasta los barrenderos llevan el uniforme con clase. En un bar me tomo una cerveza (y me enjuago). Entro en unos almacenes de ropa dispuesto a comprarme algo en la capital de la moda y salgo con una corbata (algo que no uso jamás) muy bonita.

Entro en un restaurante a las 13:00 dispuesto a reservarme los bocadillos que me quedaban para el viaje en autobús (todavía me quedaban: había salido de España con 2 chapatas en bocadillos) y me como una pizza cuatri stagioni deliciosa.

 
No tomo postre por miedo a perder el autobús. Lavado de dientes y enjuague de rigor, y a la estación de autobuses después de recoger las maletas en consigna.

Esperando a que el autobús abriera, una chica se me acerca hablándome en húngaro. Le digo en inglés que no la entiendo, y medio en inglés medio en italiano me empieza a bombardear a preguntas, con una curiosidad desmedida que pronto se convierte en puro cotilleo. Unas cuantas caras largas (al fin y al cabo llevaba ya más de 24h de viaje y había dormido de aquella manera) le hicieron perder el interés.

14:30 Partimos. La húngara preguntona, una señora y yo somos los únicos ocupantes. Más tarde iré descubriendo que el grueso de los viajeros irá subiéndose a lo largo de todas las paradas que nos esperan: Bérgamo, Brescia, Verona, Pádova, Mestre, Venecia, Udine. Es increible la congestión de las carreteras/autopistas italianas. También son increibles (por temerarias) las maniobras del conductor húngaro.

¡Peliculón de autobús!: Los visitantes no Nacieron ayer… ¡¡en húngaro!! Ni que decir tiene que no entendí una sola palabra. Bueno, ya la había visto, y de todas formas me río con los gags visuales. Finiquito lo que queda de bocatas, y limpieza de dientes y enjuague al uso.

Control de pasaportes por parte de la policía austriaca (¡cachis!, estos no se cómo se llaman… ¿Polizei? ¡Gloria, ayudame!) al atravesar su frontera, a eso de las 23:00. Plácido sueño con el gorro puesto, diversas paradas en las que aprovecho (cómo no) para los enjuagues pertinentes. Sobre las 5:00 del sábado, luces y control de pasaportes en la frontera húngara (ahora ya sí que no tengo ni p* idea) y parada del autobús al poco: ¡Ya estoy en Hungría por 1ª vez en mi vida!. Un cajero me escupe la tarjeta 2 veces, y no vuelvo a probar suerte, temeroso de que se la trague definitivamente. Los primeros florines los saco en Budapest, cuando llego a la estación de autobuses a las 6:30, una hora antes de lo previsto (¡al final sólo 16!). Saco 60 florines (creo recordar que 30€ al cambio), y aún a pesar de las advertencias de Santi (y de que en Bucarest también son unos aguilillas y ya me la se) me estafa un taxista: me pide 60 (curiosamente todo lo que llevo) le digo que eso era imposible, le doy el billete de 50 quedándome el de 10 y se pira tan feliz (lo cual me confirma que me está timando, incluso más de lo que creía). Pero me da igual porque ya estaba en casa de Santi, y al fin podía descansar en una cama, tras 40 horas de viaje.

17 December, 2006

Plan de viaje

Archivado en: Rumanía, España

La opción ideal era la del tren, claro. Pero… ¿hay trenes directos a Bucarest?. Como ya sospechaba (probablemente vosotros también) NO. Pero… ¿ni siquera desde París?. Bueno… está el mítico Expreso de Oriente, pero a pesar de que para en Bucarest no vende billetes con este destino: tendría que comprarlo hasta Estambul, al módico precio de 8000€ (aprox)¿!!?, así que nada de trenes novelescos. Pensé también que me convendría descansar en alguna ciudad del camino, sobre todo en caso de tener que hacer el viaje en autobús… Y pensé en Budapest, donde Santi casi con toda probabilidad me recibiría con los brazos abiertos (como así fue). Me puse en contacto con él y tras confirmarme que me cedería cama y ducha (importante en un viaje que prometía durar cuatro días) seguí con el plan de viaje.

Tras muchas búsquedas resolví que lo mejor era ir lo más lejos posible en un tren Elipsos y de allí a Budapest. Al final las conexiones en tren entre Zurich o Milán y Budapest implicaban multitud de transbordos (más de cinco) por lo que decidí que ese tramo intermedio lo haría en autobús, así descubrí tres cosas:

  • Los autobuses de largo recorrido en Suiza son carísimos.
  • Italia tiene servicio de autobuses con Hungría gracias a Eurolines
  • Eurolines España no es capaz de ponerse de acuerdo con su filial italiana para vender un billete (ni siquiera para reservarlo).
Odisea particular

De esta forma me hice socio de eurolines.it para poder comprar un billete Milán-Budapest (tiempo estimado de trayecto: 17 horas), y saqué también los billetes de tren Madrid-Barcelona (5 horas) y Barcelona-Milán (13 horas) en Atocha, desde donde también comencé mi odisea particular una tarde de jueves.

16 December, 2006

¿¡Por qué siempre me pasa todo lo malo a mí y a mi cerveza!? -Homer-

Archivado en: Rumanía, España

 Estoy hecho un pupas…

Ha pasado mucho tiempo desde la anterior entrada. Como muchos ya sabéis tuve que volver a España para ser operado de la boca, pero me ahorraré los detalles que, por repugnantes, en todo caso hay que contarlos en persona para ver la reacción que provocan en el interlocutor ;) . Resumiré diciendo que cuando me enteré de que me tenían que intervenir con anestesia general un escalofrío me recorrió el cuerpo. Me lo dijo un cirujano maxilofacial rumano que desprovisto de guante alguno y con un pulso no apto para robar panderetas, estuvo examinándome a conciencia con sus dedos morcilloformes introducidos en mi boca. En defensa de los médicos rumanos diré que salvo este último (y más por las formas que por el fondo) en general me produjeron buena impresión, si bien los medios con los que cuentan dejan bastante que desear. Y de la sanidad pública y sus instalaciones no hablaré de momento, pero adelanto que es como para echarse a llorar. Así que no me quedó más remedio que volver a España para ser operado.

Mhhh… iba a poner una foto ilustrativa de como me dejaron la boca tras la operación, pero ídem que con los detalles.

El caso es que una vez medio recuperado (estas intervenciones orales son de recuperación leeenta, todavía ni siquiera lo estoy del todo y sospecho que me quedan meses de secuelas) "me vi obligado" a volver a Bucarest por tierra, ya que el médico me prohibió volar en avión en los 40 días siguientes a la operación. ¿Cómo abordar un viaje de más de 3000 km? ¿Tren?. ¿Autobús?. El señor Síndrome de la Clase Turista desaconsejaba esta 2ª opción.

15 October, 2006

Compañeros de andanzas

Archivado en: Bucarest, Becarios

El azar (o vaya usted a saber quién) ha querido que los nuevos becarios seamos todos caballeros:

Los 4 jinetes del Apocalipsis
 

Henos aquí posando en uno de los balcones del Palacio del Parlamento (vista aerea de Google Maps), el 2º palacio más grande del mundo después del Pentágono (parece ser una coletilla imprescindible siempre que se habla de él). Visto desde fuera:

 Autofoto delante del parlamento

El cuadro se completa con los dos becarios veteranos que nos están enseñando los truquillos de la ciudad (y pronto del país):

La plantilla becaria completa delante del Ateneo

De izquierda a derecha y excluyéndome: Óscar (mi compi de piso), Álex, Jon, Iban y Pedro, delante del Ateneo, con las únicas flores que hasta ahora he visto en la urbe.

 El hecho de que todos sean unas magníficas personas sí que lo atribuyo a la suerte.

 Hay que reconocer que la ciudad tiene sus encantos:

Tomandu una cañita que otra

El de la cerveza es uno de ellos, por lo siguiente:

  • Esta buena.
  • La sirven en su justa medida, es decir, en botellines o jarras de 1/2 litro.
  • Y en tercer y último lugar es económica (para nuestros bolsillos hechos al euro, claro). Suelen costar en torno a 3 LEI, que actualmente equivalen a poco más de 0′80€.

Eso sí: estuve una semana entera viendo como la engullían sólo mis colegas hasta que terminé de tomar el antibiótico por culpa de la j*dida muela del juicio que me sacaron el día previo a mi venida.

Gracias de nuevo a Pedro por sus fotos. 

Primer contacto

Archivado en: Bucarest

Unu, doi… ¡şi trei!

Inauguro el blog con las primeras impresiones que me ha causado la ciudad. Si quereis informaros algo sobre la ciudad, os invito a visitar la entrada de Bucarest en la Wikipedia, más completa en la version en inglés y en frances. Y si lo que quereis es conocerla, os invito a venir ;) .

 
A primera vista todo parece un poco cutre:

Una casa como otra cualquiera Benito y Manolo

 pero no es para tanto, en seguida te das cuenta de que los edificios por dentro no tienen nada que ver (por lo menos los que he visitado) con su aspecto exterior. Y a pesar de las obras que se estan llevando a cabo por toda la ciudad, es mucho más fácil circular a pie por aquí que por Madrid.

También tiene imágenes curiosas, como una tienda de alimentación (en las que las neveras de las bebidas nunca están enchufadas) en la que entre otras cosas se venden trajes de novia:

Comida, bebida, tabaco y trajes de novia

La gente y el idioma

La impresión que me han dado los rumanos en general es de gente trabajadora y respetuosa.

Es frustante para cualquiera estar en un país y no conocer su lengua (sobre todo teniendo en cuenta que no estoy de vacaciones y me queda aquí un año entero) pero uno con su precario inglés se hace entender lo que puede (aquí en la capital casi todo el mundo se defiende en la lengua de Shakespeare). Tengo intención de dar clases de rumano por lo menos para familiarizarme un poco con la lengua, que aunque es romance y guarda similitudes con el español, posee una gramática bastante compleja.

Los famosos perros

Parece ser que debido a una campaña de eutanasia canina emprendida hace unos años por parte de las autoridades locales el número de perros callejeros ha disminuido mucho. Aún así continuan viéndose con bastante facilidad por las calles, pero no es el león tan fiero como lo pintan, y la mayoría son chuchos de aspecto bastante afable:

Perros deambulando por Bulevardul Onirii 

Aunque Banyú (mi predecesor por estos lares) tuvo un "encontronazo" con uno de ellos y a pesar de que Pedro comenta que por su barrio los hay agresivos, de momento y aparte de uno que vi que se puso a ladrar y correr como un loco no he tenido ningún otro susto. Y mientras ellos no me muerdan a mí, yo no los morderé a ellos emoticon.

Aquí termina mi "crónica" de la ciudad en estos primeros diez días. Agradeceré los comentarios respecto de la entrada o del blog, que todavía está en fase "beta", siempre que no sean ofensivos, claro ;) .























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